Notas Útiles

Es esencial tener en claro que una obra de arte no es un simple objeto de decoración: significa algo en sí, enriquece el espíritu y produce sensaciones. Quizás de ahí que la mayor parte siente gran miedo a confundirse al elegir cuadros: no es una cosa que hagamos todos y cada uno de los días y también implica una inversión, que no siempre y en todo momento es astronómica, como se acostumbra a meditar. Sobre todo, lo que más semeja incidir en ese sentimiento es la excesiva relevancia que se le da al juicio de quien va a visitar la casa. De todas y cada una formas, aunque es de mucha ayuda asesorarse con un especialista, siempre y en todo momento debe predominar el gusto personal.

Para colgarlos
Tomada la resolución de poner una pintura en algún entorno de la casa, hay que colgarla a la altura de la mirada, con la base a uno con treinta metros del suelo. En lo que se refiere a las distancias, hay una ley prácticamente matemática para no equivocarse: las piezas de importante tamaño siempre y en todo momento requieren mayor distancia y las más pequeñas, un acercamiento para la visión directa del espectador.

Por poner un ejemplo, una obra intimista, de colores suaves o bien en acuarela, se admira mejor desde distancia de cuando menos 3 metros, a fin de que se distingan con mayor precisión sus tonalidades y sus formas. Asimismo es recomendable que estén situadas sobre una pared estrecha o bien de pequeñas dimensiones. Para una pieza de colores sobresaturados y fuertes, los requisitos son precisamente los opuestos, en tanto que al destacarse a simple vista debe evitarse que resulte chocante o bien que produzca un entorno sobrecargado. De ahí que, debe ser colgada con prudencia y se escogerá una pared de mayor superficie y que deje observarla desde más o menos unos diez metros. Y, siempre y en todo momento, cerciorarse de que la vista no esté obstruida por muebles ni otros objetos.

Si se escoge apoyarlos sobre superficies llanas encima de un sillon berger, puede hacerse sobre una base de cemento o bien de madera. Otra alternativa interesante y poco usual es elegir un atril o bien un pequeño caballete. No obstante, por seguridad, siempre y en todo momento lo más recomendable es colgarlos.

Los espacios de la casa
Todos los lugares de una residencia son propicios para situar cuadros, si bien los gustos más usuales se inclinan por tener naturalezas fallecidas en el comedor, figuras abstractas en las bibliotecas y paisajes en el living.

De todas y cada una formas, es indiscutible que el espacio que deja situar obras de mayor extensión –en calidad, tamaño y formato– es el living. Es el entorno primordial de la casa, el más extenso y además de esto es un sitio social. En cambio, las habitaciones y los escritorios dan cabida a una elección más sintética. Los más distinguidos escogen colgar obras de arte en los dormitorios. Allá guardan imágenes vinculadas a lo privado, como los desnudos.

En ciertos espacios de la residencia no es conveniente colgar cuadros, como en las paredes laterales de las escaleras o bien en los lugares donde la obra esta expuesta a percibir golpes, en tanto que siempre y en todo momento debe evitarse que la obra padezca algún género de daño. Tampoco, debe situarse a grandes alturas, pues ello complica su consideración.

De qué forma reunirlos
Asociar cuadros con un sillon berger es un reto interesante. Hay que exponerse a jugar, proyectar y también imaginar formas buscando un equilibrio prácticamente perfecto. Pueden agruparse por tema, por semejanza o bien pluralidad de tamaños, por géneros de marco o bien por gamas de colores.

A veces, las obras pueden ser colgadas de forma activa formando figuras geométricas, por poner un ejemplo, rectángulos horizontales o bien verticales. Mas hay siempre y en todo momento que cerciorarse de que guarden entre sí un punto en común, así sea por semejanza o bien oposición.

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Otra opción alternativa interesante para buscar el equilibrio es situar una pintura grande a la vera de 2 pequeñas. Mas asimismo hay algunos trucos para romper con la uniformidad de forma creativa y ventajosa, por poner un ejemplo cortando los paisajes con figuras humanas.

Protección, cuidado y limpieza
Alén de que se debe asistir a la ayuda de un especialista ante cualquier signo de deterioro, existen técnicas para conservar las obras de arte.

Una sugerencia es que, en lo posible, se cuelguen los cuadros a una distancia de al menos un centímetro de la pared para contribuir con la circulación del aire. Asimismo es esencial saber que las obras de arte expuestas al sol se descoloran y resquebrajan, particularmente las acuarelas, los dibujos y los óleos. Tampoco es recomendable colgarlas sobre la chimenea, pues el calor puede generar daños irreparables.

La humedad asimismo es mala compañera, con lo que se aconseja tomar ciertos recaudos en entornos poco usuales para poner cuadros, como el baño o bien la cocina. Allá resulta conveniente emplear marcos herméticos para eludir que se generen hongos. Puede ponerse la obra entre 2 vidrios sellados, y después añadir el marco.

Finalmente, en el caso de estimar limpiarlos, hay que ser cauto. Los soluciones, normalmente, son abrasivos y aunque quitan el barniz, en ocasiones pueden estropear la capa pictórica. De ahí que es esencial, prácticamente indispensable, delegar esta labor en los profesionales.

July 14th, 2020 by