La inversión de tratar a 1.000 millones de enfermos desatendidos

“Te planteo una ocasión de negocios rentables que no son franquicias. Para Gobiernos y donantes es esencial saber cuál es el retorno de lo que gastan. Habitualmente, con menos de cincuenta céntimos por persona por año, se le puede resguardar de las enfermedades desatendidas más habituales, lo que le genera no solo estar fuera del ciclo de la enfermedad, sino más bien poder salir un tanto más de la pobreza. Y como trabaja, contribuye al resto de la sociedad”, explica la doctora Mwele Ntuli Malecela, directiva del departamento para el control de las Enfermedades Desatendidas (ETD) de la OMS (OMS), un conjunto de veinte enfermedades que afectan a más de mil millones de personas, eminentemente en las zonas más pobres del planeta. “Si calculas la magnitud del retorno por esa pequeña inversión, en concepto de productividad, el resultado es enorme. Esto es clave para la senda cara la prosperidad que numerosos países persiguen”, agrega.

La carencia de inversión y atención suficientes puede provocar que en enfermedades como la malatía, los perjudicados padezcan discapacidades con el dolor añadido del estigma. El congreso de la red de organización sin ánimo de lucro de Enfermedades Tropicales Desatendidas (NNN por sus iniciales en inglés), festejado estos días en Liverpool, contó con una nutrida representación de organizaciones, especialistas y perjudicados por la malatía, como Arun Kumar, que se pudo tratar con la velocidad precisa para recobrarse. “En el momento en que un solo pequeño con malatía llega a padecer discapacidad por no haberse tratado a tiempo, es un descalabro del sistema de salud y de todos”, considera.

La doctora Malecela asistió esta semana a la conferencia de la plataforma NNN, y que se festejó de forma paralela al congreso Europeo de Medicina Tropical. Allá presentó los trabajos que se están efectuando para convenir una plan de actuación para las ETD on line con los Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODS) que establecen para dos mil treinta la reducción en un noventa por ciento de las personas que precisen atención por enfermedades desatendidas.

La plan de actuación que va a marcar el camino de los objetivos para cada ETD estuvo presente en todas y cada una de las conversaciones de organizaciones y especialistas a lo largo de la conferencia de la NNN. “Se trata de un proceso en el que se han hecho más de cien consultas a decenas y decenas de especialistas y personas interesadas en las ETD de todo el mundo”, explicó Malecela. Si hay algo en común para todos y cada uno de los asistentes es el pacto de trabajar coordinadamente con los sistemas de salud y de una manera más sinérgica entre las distintas enfermedades.

enfermedades infecciosas

La zanahoria y las celebridades para lograr financiación
La doctora Malecela manifestó que con la salud no se cambia todo, mas abre una gran posibilidad para salir de la pobreza. “Te pongo el ejemplo de un pescador en Tanzania, de donde soy. Está con fiebre y la enfermedad lo deja en la cama a lo largo de 7 días, lo que puede repercutir en su familia si depende de su trabajo para comer, y peor todavía si atraviesan un instante de crisis alimenticia”, contextualiza la especialista, que agrega que además de esto se encarará a contrariedades como las de vestir a sus hijos y mandarlos a la escuela. “Suena muy simplista mas es la realidad diaria para muchas personas. Si somos capaces de hacer que ese pescador no caiga enfermo, va a poder trabajar y facilitar la vida de sí y de los suyos”, sigue.

No abundan los fondos de donantes que invierten en ETD. Warren Lancaster, subdirector de programas de The END Fund, la iniciativa filántropica de Norteamérica para las ETD, hizo 2 recomendaciones a las organizaciones en la busca de fondos: Primeramente, “persuadir con la zanahoria de un caso de inversión con objetivos alcanzables y atractivos”, y en segundo, lograr el apoyo de los champions o bien celebridades que apoyen la causa de una ETD, lo que aún se considera un buen planteamiento.

Enfermedades políticas. O bien qué sucede cuando se toman ciertos cafés
Arianne Shahvisi, una joven maestra de Moral en la Capacitad de Medicina de Brighton y Sussex (R. Unido), participó en la inauguración de la conferencia resaltando la necesidad de trabajar en las ETD con un enfoque social y ético. Usó para esto el ejemplo de la podoconiosis, una de las enfermedades con la solución más simple de todas y cada una de las ETD: emplear zapatos y eludir el contacto de los pies con las tierras en áreas de incidencia (zonas altas de países tropicales, como Etiopía o bien Camerún), como proseguir reglas de higiene.

“Las ETD no son un conjunto homogéneo, y es algo infrecuente desde una perspectiva médica y científica. Se trata de infecciones parasitarias (la esquistosomiasis, por poner un ejemplo), bacterianas (como la malatía) o bien por protozoos (como la enfermedad de Chagas). Lo que tienen en común es que no reciben la suficiente atención en investigación, financiación y tratamiento como deberían, conforme la cantidad y extensión de las poblaciones perjudicadas. O sea se tratan de enfermedades de causa social o bien política”, explica Shahvisi con la pretensión de ilustrar que se deja de atender la salud de las personas de una determinada franja del planeta. “La falta de recursos para las ETD son una parte de la herencia colonial y para atenderlas no podemos hacerlo desde un enfoque neocolonial”, afirma.

¿Qué es lo que desea decir eso? “Que hay que contar con la comunidad, y sobre todo percibir a las personas perjudicadas en el momento de buscar soluciones”.

La palabra “escuchar” ha sido, al lado de la “hoja de senda de la OMS” una de las expresiones más mentadas en las sesiones de trabajo de la NNN, como la puerta de entrada para efectuar ideas y enfoques científicos centrados en las auténticas necesidades y contextos de los perjudicados.

“Por ejemplo, en ciertas zonas muy rurales y montañosas donde se cultiva el café en Etiopía, el hecho de que una persona lleve zapatos puede señalarle como perjudicada por la podoconiosis (que genera deformaciones esenciales en los pies con un mal fragancia muy penetrante). Entonces, ciertos prefieren no llevarlos, mas si no los llevan, se inficionan y el ciclo jamás se detiene. Si bien semeja fácil la solución (zapatos), realizarla no es tan simple sin tomar en consideración el contexto social de estas personas”, apunta Shahvisi.

En su presentación, la especialista empleó el ejemplo de marcas de café bien conocidas que se consumen en el norte global en una exposición en la que dividió el planeta en norte y sur global. Son marcas que venden el café de Etiopía (donde se hallan uno con cinco de los 4 millones de personas perjudicadas en el mundo entero por podoconiosis) como sello de excelencia y calidad. Quienes lo consumimos no podemos mudar muchas cosas, mas debemos preguntarnos de qué forma viven y se hallan las personas que cosechan ese café del que gozamos. La otra alternativa es no estimar saberlo”.

Gail Davey, actual organizadora de la NNN, es epidemióloga y, exactamente, una de las mayores especialistas en el planeta de la podoconiosis. Prosiguió las huellas de su compatriota, el cirujano británico Ernest W Price, quien describió la etiología de la enfermedad en los años setenta en Etiopía. Está al frente de la organización Footwork para la prevención y el tratamiento de esta enfermedad. Gail abogó a fin de que la podoconiosis fuera incluida en el conjunto de las ETD de la OMS, como en la lista de enfermedades prioritarias para el ministerio de salud en Etiopía, donde trabajó a lo largo de 9 años.

Para Gail, la plataforma de la NNN ha aportado mucho en los diez años que tiene de existencia, en tanto que las comunidades de cada enfermedad pasan de trabajar paralelamente a integrarse más con aspectos de interés común, como el agua y saneamiento, las discapacidades que padecen muchos pacientes de ETD, o bien los movimientos de población perjudicada.

“Los conjuntos de trabajo que hemos formado con diferentes especialistas en la NNN aportan un intercambio de conocimiento muy relevante. Somos más de ochenta Organización no Gubernamental que trabajamos en las ETD y compartimos desafíos comunes. De ahí que es fundamental respaldar la plan de actuación que plantea la OMS, y de ahí la presencia copiosa de múltiples de sus representantes acá, como la presencia de las comunidades de personas perjudicadas que son el centro de todo cuanto hacemos”, explicó Gail.

Refiriéndose a un buen ejemplo de inversión en ETD, Gail resalta el trabajo hecho con la filariasis linfática (elefantiasis), en Etiopía. “Allí se hizo un mapeo en las zonas perjudicadas, en dos mil trece, para dotar al ministerio de salud con información más acertada. Ya antes de ese mapeo, apoyado por la escuela de medicina tropical de Liverpool, la estimación de personas perjudicadas era de más de treinta y cinco millones. Tras el estudio, se halló que realmente eran menos: 6 millones más o menos. Cuanto más acertados sean los datos, se atraerá mejor el compromiso. Y los sacrificios de los sistemas de salud van a estar mejor amoldados.

October 22nd, 2019 by